Arquitectura contemporánea


Isabel Y Todd Tragash

Ana B. Remos


Un exitoso matrimonio de arquitectos, directores del Grupo de Arquitectura STA.


 

Las historias de pasión en el mundo del arte son la norma, en vez de la excepción. Pollock y Krasner, Gilbert y George, Castelli y Sonnabend, Kahlo y Rivera, Diller y Scofidio, Christo y Jeanne Claude son sólo algunos de los nombres que vienen a la mente cuando pensamos en parejas que trabajan, viven y crean juntas.

Es fácil entender las razones por las que una pareja se dedica a la misma profesión. Las largas horas de dedicación, el pensamiento creativo y la crítica mutua sobre el trabajo, pueden ayudar a fortalecer el vínculo familiar y acentuar la creatividad. Pero también puede dar lugar a discusiones, especialmente sobre los roles tradicionalmente atribuidos a la masculinidad y la feminidad. Algunos tienen éxito en sus matrimonios y otros fracasan.


Isabel & Todd Tragash.

Un ejemplo de matrimonio exitoso que comparte profesión es el de Isabel y Todd Tragash, directores del Grupo de Arquitectura STA en Miami, Florida. La pareja se conoció en el verano de 1982 en la Biblioteca de Arquitectura y Bellas Artes en la Universidad de Florida, donde ambos estudiaban. Todd completaba sus estudios de posgrado, y trabajaba en el mostrador de reservas de la biblioteca cuando apareció Isabel, una estudiante de primer año, a la búsqueda de un libro. Él la invitó al cine y el amor los ha perseguido desde entonces. Dos años más tarde, la pareja se casó en Santa Cruz, Bolivia, donde la familia de Isabel todavía tiene un rancho de ganado. Tienen dos hijos: Brooks, que estudia en la Universidad de Florida, y Sofía, que asiste a la escuela Pratt. La pareja vive en una casa construida por Robert Law Weed en 1924, a la que hicieron numerosas reformas en el 2010. Las conversaciones sobre cornisas y toldos, muebles y accesorios pueden empezar en la mesa durante la cena, pero las decisiones de diseño se hacen en la oficina, de manera consciente para separar claramente trabajo y familia. Ahí radica el secreto de su éxito.

En 1995 el matrimonio Tragash fundó el Grupo Arquitectónico STA, una empresa boutique que se atribuye el mérito de algunas de las reformas más exitosas y de los mejores proyectos de diseño del sur de Florida. La remodelación del hotel Costa d’Este en Vero Beach, propiedad de Emilio y Gloria Estefan es quizás su obra más famosa, pero este dúo dinámico se desplaza con facilidad entre los proyectos de diseño públicos y privados, la experimentación y la planificación urbana. “Hemos visto un retorno a los planos tradicionales en los que las zonas residenciales están penetrando en los centros urbanos comerciales”, dice Todd. Pero su corazón está en las iniciativas de conservación como las que han completado con éxito en Miami Beach. “Nos encanta la mezcla de estilos históricos, Mediterráneo, Art Deco, Miami Modern (MiMo) y la forma en la que los elementos de cada uno de estos períodos han influido en el diseño actual”, dice Todd acerca de la riqueza arquitectónica de la zona donde vive.

Sus diseños están imbuidos de ese respeto que proviene de una sensibilidad extraordinaria hacia los elementos naturales disponibles en el entorno en el que se está creando. De ahí la predilección por los materiales autóctonos. “Los materiales autóctonos son representaciones distintas del lugar de procedencia, y nos esforzamos para integrar ese elemento diferenciador en nuestras soluciones de diseño”. Pero el respeto a las formas antiguas, los edificios y monumentos se equilibran con una creatividad ingeniosa sin ignorar los paroxismos de las tendencias contemporáneas. “Mis estudios de arquitectura se centraban en la preservación histórica y hasta hoy sigo siendo un fuerte defensor de la preservación. Sin embargo, creo que todos los conservacionistas tienen la obligación de promover la arquitectura contemporánea de calidad, de cuya conservación serán responsables las generaciones venideras”, dice Todd, haciendo una pausa para recalcar el verdadero poder de la arquitectura. “La arquitectura es una expresión de la cultura de cada sociedad”. Y añade: “nos proporciona puntos de referencia físicos sobre el contexto cultural de la época”.

La pareja trabaja habitualmente de forma independiente y los proyectos comunes son una excepción. Entre estas excepciones, encontramos restaurantes como Mr. Chow, Mosaico, Salero y China Grill, reformas de hoteles como las de The Clevelander, Raleigh, Corona y Bentley; los balnearios de Aqualina y Fisher Island, y la restauración del monumento Flagler Memorial (todos en Miami Beach), así como numerosos proyectos residenciales en el sur de Florida y Nueva York. Ambos son, además, los artífices del diseño sostenible de la nueva escuela de cocina del Miami Dade College.

Sus proyectos son conocidos por sus lujosos interiores, el diseño audaz e inspirador, el glamour ecléctico y lujoso, y unos acabados y materiales exquisitamente matizados. Pero hay otros factores intangibles que hacen que sus obras sean tan apreciadas: “Últimamente nos hemos centrado en cómo la luz afecta a un espacio. Trabajamos con diseñadores de iluminación de enorme talento en la creación de nuestros proyectos. Los resultados son increíbles”, dicen los arquitectos antes de reconocer los retos a los que se enfrentan la arquitectura y el diseño de interiores del siglo XXI. “Ciertamente, la sostenibilidad es un enfoque principal en nuestra profesión. Esto, en combinación con la calidad de vida, la mejora de los paisajes urbanos, la creación de espacios abiertos, etc.”.

A principios de este año, Isabel y Todd diseñaron la casa modelo para las Mansiones de Aqualina, un nuevo desarrollo inmobiliario de Trump en Sunny Isles, Florida que promete elevar la vida frente al mar a un nuevo nivel de lujo. Allí han apostado por un concepto que equilibra la belleza, la esencia y la comodidad. “Vitruvio define la buena arquitectura como solidez, comodidad y deleite. Los tres ejes son importantes y es el arquitecto quien tiene que equilibrarlos”.

 


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