Colaboraciones con Rolls-Royce, Bugatti o Airbus


Hermès y sus proyectos más audaces

Franky M.


La célebre casa francesa va más allá de sus creaciones de moda, marroquinería, perfumería y decoración. También se aventura en el mundo de los autos, los deportes, los yates y la aviación.


La máxima expresión del lujo tiene un nombre: Hermès. Liderada por los descendientes de su fundador, Thierry Hermès, la enseña francesa no hace concesiones a la galería poniendo al alcance de las masas productos accesibles. Sus famosos bolsos Kelly y Birkin se venden en más de 7.500 dólares y, junto con Chanel, es la firma independiente más deseada, no sólo por los consumidores y las grandes corporaciones del lujo, sino también por empresas de otros sectores que aspiran a trabajar con sus expertos artesanos.
Hermès

Discreta, sofisticada y atemporal, Hermès es moda, marroquinería, perfumería y decoración. Pero ha coqueteado con muchas otras industrias. El equipo de Hermès Horizons, la división que ha diseñado interiores de helicópteros y aviones privados, también ha mostrado sus preferencias por las cuatro ruedas. En el 2008, la firma personalizó el interior del Bugatti Veyron Hermès Edition, uno de los modelos más exclusivos del parque automovilístico actual, valorado en más de 2 millones de dólares. Lea aquí más sobre las marcas de moda más exclusivas del mercado.

Ese año, Hermès también se aventuró con el Citroën 2CV con motivo de su 60 aniversario. Hizo lo propio con el Rolls-Royce que pasea a los huéspedes del hotel Four Seasons George V de París, y hasta diseñó una línea para conmemorar el décimo cumpleaños del pequeño Smart Fortwo. Lo más reciente ha sido ocuparse de los interiores de la berlina Hyundai Equus by Hermès, con tapicerías de piel y volantes cubiertos por suave cuero. ¡No le falta un detalle!

La célebre casa gala también surca los mares y toca las nubes. Realizó su primera incursión en la industria naviera en el 2009 de la mano del fabricante Wally Yachts. El resultado fue un megayate con helipuerto, de 58 metros de largo y 38 metros de ancho, llamado Why (que tiene un hermano pequeño de 37 metros de eslora y 24 metros de manga). Su precio se fijó entre 116 y 129 millones de dólares, aunque el coste final depende de las peticiones particulares de cada cliente. Por aire, tiene a su cargo el Airbus EC135 Hermès, una nave para uso corporativo, con capacidad para cinco pasajeros. Pero ésta no fue una idea exclusiva de Hermès, pues la firma italiana Versace diseñó en su día el interior de un Airbus 319 para la empresa suiza TAG Aircraft Interiors.

Y como Hermès también anima a hacer deporte, ha puesto su nombre a varias bicicletas. En colaboración con la compañía Time Sport International, ha creado la elegante bicicleta Le Flâneur, que tiene un precio de alrededor de 10.487 dólares. Por su puesto, todos estos divertidos productos no serán los últimos que llevarán la firma de la casa francesa. Ya esperamos impacientes la llegada de los próximos, con la elegancia, la calidad y la originalidad como señas de identidad.  ■


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