Frandes escenarios del mundo


Teatro Colón De Buenos Aires

Walter Raymond


Una de las grandes venias del arte mundial nos muestra una historia apasionante. Su decoración en mármol y oro ha alumbrado a los más grandes astros.



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El Teatro Colón de Buenos Aires, Argentina, es uno de los grandes escenarios del mundo y su excepcional acústica ha recibido elogios a través de las épocas, aún de los grandes astros de la ópera como Luciano Pavarotti.

Teatro Colón

El actual edificio, de estilo ecléctico, muy Siglo XX, cumplió 100 años en el 2008. El legendario teatro estuvo cerrado por renovación desde el 2006 hasta el 2010, año en que, en pleno esplendor, recibió la visita de la orquesta y el coro del Teatro alla Scala de Milán. Entre los artistas míticos que han pasado por su cartelera se destacan compositores como Richard Strauss o Manuel de Falla y grandes directores de orquesta como Arturo Toscanini, Herbert von Karajan, Zubin Mehta o Daniel Baremboim, para señalar sólo algunos.

En sus diversas épocas el Teatro Colón se engalanó con famosas voces de la lírica mundial tales como Enrico Caruso, Plácido Domingo, José Carreras y Pavarotti, o también divas de la talla de María Callas y Montserrat Caballé. Entre las primeras figuras de la danza de todos los tiempos que por allí han pasado están Vaslav Nijinsky, Rudolf Nureyev, Maia Plissetskaya, Mikhail Baryshnikov, Antonio Gadesy los argentinos Julio Bocca, Maximiliano Guerra y Paloma Herrera, por citar sólo algunos.

El primer Teatro Colón estaba situado frente a la Plaza de Mayo, casi al lado de la Casa Rosada. Fue inaugurado en 1857 con capacidad para 2.500 espectadores y funcionó hasta 1888, año en que fue demolido. La construcción del nuevo teatro demoró 20 años y, finalmente, el 25 de mayo de 1908, el Colón abrió de nuevo sus puertas con la ópera Aida, de Giuseppe Verdi.

El proyecto originalmente fue asignado al arquitecto de origen italiano Franceso Tamburini, quien falleció tres años después. Su socio, Víctor Meano, autor del palacio del Congreso Nacional de Buenos Aires, continuó la obra, que fue terminada por el arquitecto belga Jules Dormal.
 
Deslumbrantes detalles del Teatro Colón

La imponente construcción resume caracteres del Renacimiento italiano alternados con la distribución y solidez de detalle de la arquitectura alemana y la gracia, variedad y bizarría propias de la arquitectura francesa. La fachada aporta rasgos del neogriego. La gran sala del escenario responde a la clásica herradura de los teatros de ópera alla italiana, aunque las dimensiones de los halls y vestíbulos se acercan más al modelo francés de la ópera de Garnier.

El gran salón de entrada está revestido de mármol de Verona. La escalinata es de mármol blanco de Carrara y las barandas que la circundan son de mármol de Portugal. A ambos lados del pie de la escalera las barandas terminan en dos cabezas de león talladas a mano en piezas completas. Los basamentos de las escaleras del primer piso están revestidos de mármol negro de origen belga.

Teatro Colón

En el salón de los bustos se destacan los basamentos de mármol de las columnas y pilastras con paramentos que imitan el mármol botticino. Otro detalle es la cornisa donde se apoyan los bustos, adornada con oro laminado.

Las columnas del Salón Dorado están talladas con profusión de detalles en oro. Los muebles son franceses, con lujoso trabajo de marquetería. Sillones y sillas están tapizados en color rosa pálido. Los vitrales fueron incorporados a la decoración bajo la dirección del arquitecto Meano. Fueron realizados por la prestigiosa casa Gaudin de París.  ■


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