Antojos


Yates reales, el final de los espectaculares veleros de Juan Carlos I

Federico Tibytt


Dos de los yates más impresionantes del mundo: el Bribón y el Fortuna, cada uno en su estilo, encarnaron en su momento la vanguardia de la deportividad, el lujo y la performance.


La familia real española es reconocida internacionalmente por su pasión por el mar y las embarcaciones. De hecho, el propio rey Juan Carlos I —quien recientemente abdicó al trono a favor de su hijo, el actual monarca español Felipe VI— contaba con dos de los yates deportivos más espectaculares del mundo: el Bribón XV y el Fortuna, los cuales han sido puestos a la venta debido a la avanzada edad de Don Juan Carlos y en empatía con la delicada situación económica del país ibérico.Se trata de dos joyas navales que generan admiración entre los amantes de las embarcaciones porque, cada uno en su estilo, encarnaron la vanguardia de la deportividad. Hablamos de un velero de competición y de un impresionante yate de lujo capaz de alcanzar los 70 nudos de velocidad máxima, aproximadamente unas 80 mph o 130 km/h. Lea aquí más sobre yates de lujo.Yates reales
Bribón.

Como embarcación oficial del equipo de yachting real, el Bribón XV ganó numerosas regatas, como la Copa del Rey, el Campeonato Mundial y la Audi MedCup. Esta genialidad de la ingeniería fue construida por el astillero especializado King Marine de Valencia y diseñada por Judel & Vrolijk. Se trata del modelo T52 de la marca, que es considerado por los expertos como el mejor velero de competición del momento. El Bribón XV cuenta con 52 pies de eslora y 14 pies de manga y su precio original fue de 1,3 millones de dólares, pero a pesar de su historia de triunfos y su procedencia real, el mercado es estricto con el precio y, teniendo en cuenta su trajín y estado, la nave fue adquirida por el armador chino Karl Kwork, del Royal Hong Kong Yacht Club (dueño de la compañía Wing On), que pagó algo más de 800.000 dólares.

Por otro lado, antes de su abdicación, Don Juan Carlos ya había renunciado a la utilización del yate deportivo Fortuna, símbolo de su amor por el mar y la velocidad. Esta espectacular embarcación fue regalada al monarca por la Fundación Turística y Cultural de las Islas Baleares y el gobierno local en el 2000. Su construcción demandó alrededor de 25 millones de dólares y fue realizada por el astillero Navatia.

Yates reales
Fortuna.

El yate cuenta con 121 pies de eslora y 30 pies de manga, tiene capacidad para 8 personas y una tripulación permanente de 6 profesionales. Con su marcado estilo de coche deportivo premium alemán, esta espléndida embarcación combina una estructura robusta y pesada, un interior lujoso y tecnológico y una potente motorización, sin dejar de lado comodidades como una pequeña piscina, spa, jacuzzi, planchada de acceso al agua, terrazas de madera de teca, camarotes en suite y un espléndido salón de estar, todo repartido en tres niveles. El interior fue diseñado por la reconocida casa italiana Celeste Dell’Anna Design, pero la nave se destaca por su seguridad y su performance. El Fortuna se encuentra completamente blindado y cuenta con cámaras de largo alcance, externas y submarinas, para anticipar objetos que se acerquen a su casco de aluminio que mantiene a flote sus imponentes 35 toneladas.

Su precio de venta no ha trascendido hasta el momento, pero para tener una idea del nivel de gasto que el Fortuna supone, sólo llenar su tanque de combustible ronda los 33.000 dólares.

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