vehículo deportivo


Polaris Slingshot, mucha diversión y velocidad sobre tres ruedas

Federico Tibytt


Con la estética de un auto de carrera, es liviano y divertido como una moto, y pura potencia en las calles.


Los vehículos de tres ruedas no han tenido grandes éxitos comerciales hasta el momento, quizás porque se situaban a medio camino entre una motocicleta y un automóvil.

Este problema quedó superado con el nuevo Polaris Slingshot, un vehículo deportivo muy eficiente, rápido, seguro, atractivo y electrizante.

A simple vista, el Slingshot se parece más a un súper-auto cabriolet que a una motocicleta. Su capota frontal, de líneas rectas agresivas y angulares al estilo del auto deportivo, así como las cuatro luces delanteras, la parrilla frontal y los enormes guardabarros de las dos ruedas delanteras, con llantas de 17 pulgadas de competición, le otorgan una estética propia del diseño de automóviles de carrera.

Detrás de esa impresionante parte frontal se ubica un habitáculo biplaza que ofrece una línea simple pero atractiva, diseñada para soportar las inclemencias del tiempo.

Las butacas deportivas, la palanca de cambios manual, la pantalla LCD de la consola central, además del volante ergonómico y de las 6 bocinas del sistema de sonido, fueron fabricados con materiales impermeables y a prueba del sol para que no se deterioren al dejarlos a la intemperie.

Es en la parte trasera del vehículo donde el Slingshot revela su verdadera identidad, pues por debajo de unas luces de LED de muy atractivo diseño vemos una solitaria rueda de tracción en posición central, montada sobre una imponente llanta de competición de 20 pulgadas.

Este diseño súper-deportivo descansa sobre un cuadro tubular de acero que, junto al resto de los componentes, configura un vehículo de tan sólo 1.683 libras (763 kilos), empujado por un potente motor de 2.400 centímetros cúbicos y 173 caballos de fuerza. A ello se le suma una eficiente caja manual de 5 velocidades que permite acelerar de 0 a 60 millas por hora (100 km/h) en unos 6 segundos, con una velocidad máxima que ronda las 130 millas por hora (205 km/h).

Si bien estos registros son más bajos que los obtenidos por los autos súper-deportivos, no dejan de ser más rápidos que las prestaciones obtenidas por la gran mayoría de los automóviles legales que circulan en las calles.

La ventaja competitiva con la que cuenta el Slingshot es que al ser un vehículo muy bajo, con el centro de gravedad a centímetros del suelo, y al no tener techo, la sensación de aceleración y velocidad que ofrece es realmente incomparable.

A su vez, para aquellos que no quieren perder las comodidades y seguridades lógicas de un auto deportivo moderno, el Slingshot incluye cámara de retroceso, iluminación funcional LED para el habitáculo, sistema de sonido con 6 bocinas y pantalla LCD en la consola central, así como frenos de disco ventilado con ABS, control electrónico de estabilidad, control electrónico de frenado, control de tracción y estructura antivuelco de aluminio.

De todas maneras, al no contar con elementos de seguridad estándar para ser considerado un auto, como por ejemplo los air bags (bolsas de aire), el Slingshot es legalmente una motocicleta, por lo que es obligatorio conducirlo con casco.

El Polaris Slingshot ha revolucionado al mercado al ofrecer una experiencia de conducción deportiva sin igual, imposible de conseguir en automóviles de su rango de precio, que ronda entre US$20.000 y US$ 30.000 dependiendo del modelo y el nivel de personalización que su afortunado usuario escoja.


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