Lew es curador asociado en el Whitney, donde en fecha reciente organizó exposiciones individuales simultáneas de tres jóvenes artistas emergentes: Rachel Rose (1986), Jared Madere (1986) y Sophia Al-Maria (1983). Anteriormente, durante su permanencia en el MoMA PS1, tuvo a su cargo exposiciones colectivas como New Pictures of Common Objects (2012) y Taster’s Choice (2014), entre otras.Por su parte, Locks era hasta hace poco curadora asistente en el MoMA PS1, donde formó parte del equipo organizador para la edición actual de Greater New York, una exposición dedicada a mostrar el vigor y la diversidad de la comunidad artística del área metropolitana de New York. También organizó Math Bass: Off the Clock (2015), Samara Golden: The Flat Side of the Knife (2014) y The Little Things Could Be Dearer (2014). Con anterioridad, Locks había sido asistente curatorial en el Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles.

Ambos comisarios serán los encargados, desde ahora hasta la fecha de apertura, de la selección de artistas y del diseño de la programación multidisciplinaria del gran evento del Whitney. Paralelamente, el director adjunto de programas y curador en jefe del Museo, Scott Rothkopf, estará al frente de un grupo de asesores que van a trabajar con los curadores designados en la programación y organización de las actividades de la Bienal. El equipo de consultores incluye al escritor y editor principal de Bidun, Negar Azimi; Gean Moreno, director artístico del Cannonball de Miami; Aily Nash, co-curador de Projections, la unidad de filmes y videos de los artistas del New York Film Festival ; y a Wendy Yao, editor y cofundador de 356 S. mision Road y Ooga Booga.
Tradicionalmente, la Bienal del Whitney Museum reúne escultura, pintura, instalaciones, fotografía, danza, teatro, música, cine, video y performance. El encuentro, ambicioso en alcance, como todo proyecto que pretende ofrecer una panorámica de la actualidad artística, expone al talento curatorial a la polémica debido a los riesgos que implican los criterios aplicados a la selección de los artistas exponentes.
En el caso de la Bienal del Museo neoyorquino, ésta se ha convertido en un referente para creadores, curadores, críticos e investigadores que buscan novedad y originalidad en las propuestas que se exhiben. Sus muestras, además de reflejar la amplia diversidad de recursos y formatos expresivos en las artes visuales contemporáneas, corren fronteras entre las manifestaciones estéticas y revela al ojo público la infinita gama de diálogos y resultados híbridos que se generan entre las distintas disciplinas artísticas hoy día. A tales fines, los curadores designados se encuentran en la disyuntiva de cubrir las preocupaciones estéticas y conceptuales que van emergiendo durante los dos años previos al evento, sin distanciarse de los intereses del mercado.
La última edición de la Bienal de Whitney se llevó a cabo en el 2014 y fue co-comisariada por Stuart Comer, Anthony Olmos y Michelle Grabner. ■
